Acerca del artista


[ESP]

Elisabet Alba Rio es una artista visual residente en Mallorca cuya práctica se basa en el neoexpresionismo contemporáneo . Su carrera alcanzó un punto de inflexión decisivo durante la pausa global de la pandemia; fue en ese silencio donde se encontró con la pintura al óleo , que pasó de ser un descubrimiento a una necesidad vital y una poderosa herramienta de supervivencia emocional.

Su enfoque técnico se define por un lenguaje visual sofisticado , centrado en la pincelada expresiva y el uso experto de la espátula . La obra de Alba Rio se distingue por su fuerte empaste , donde la materialidad de la pintura crea una experiencia táctil y tridimensional. En su práctica, la textura no es meramente decorativa, sino una extensión narrativa del cuerpo, creando superficies vibrantes que invitan a una profunda interacción sensorial.

Temáticamente, su portafolio explora la figuración introspectiva , profundizando en la identidad, la memoria y la belleza cruda de lo cotidiano. Evitando lo convencional, sus lienzos actúan como anclas emocionales que priorizan la intensidad cromática sobre la representación literal.

Actualmente, Elisabet se centra en el desarrollo de series cohesivas para representación en galerías y exposiciones curadas , buscando colaborar con espacios de arte que promuevan la pintura auténtica, impulsada por los personajes y los lenguajes plásticos innovadores.


[ESP]

Elisabet Alba Rio (afincada Mallorca) es una artista visual cuya práctica se inscribe en la pintura contemporánea de corte neoexpresionista . Su consolidación artística surge de un punto de inflexión vital durante el silencio de la pandemia; fue en esa pausa global donde descubrió el óleo como su canal de comunicación definitivo, transformando el acto de pintar en una herramienta de supervivencia emocional y catarsis.

Especializados en la técnica del óleo, los trabajos de Elisabet Alba Rio destacan por un lenguaje plástico definido por la abstracción gestual y el uso magistral de la espátula . Su obra se caracteriza por un empaste generoso y visceral, donde la materia pictórica adquiere una dimensión tridimensional. Para el artista, la textura no es un mero recurso estético, sino un elemento narrativo que construye superficies vivas y orgánicas que desafían la bidimensionalidad del soporte.

Su propuesta estética transita una figuración introspectiva , explorando conceptos como la identidad, la memoria y la crudeza de lo cotidiano. Rechazando lo complaciente, sus lienzos funcionan como fragmentos emocionales que priorizan la intensidad cromática y la experiencia sensorial directa.

En la actualidad, desarrolla un cuerpo de obra coherente destinado al circuito de galerías y espacios expositivos, buscando un diálogo con proyectos curatoriales que apuesten por la honestidad formal y el carácter de la nueva pintura matérica.